Cocina y negocios

Un blog de Mónica Albirzú

14 de marzo de 2013

Dias de viandas

Juliana López May y Nik: Gaturriquísimo. Foto: Gentileza Sudamericana

Juliana López May y Nik: Gaturriquísimo. Foto: Gentileza Sudamericana

El olor a milanesas a las siete de la mañana, es una foto conocida de los tiempos en que mis hijos iban al cole. Y es un clásico con el que el que se enfrentan madres y padres los primeros días de marzo. El recurrente dilema de la vianda escolar. Qué cocinarles?, Cómo variar el menú?, Cómo mandárselo? Prepararla a último momento? o Hacerla la noche anterior y calentarla a la mañana? Una colección de bolsos térmicos, luncheras y termos puebla nuestras alacenas… siempre parece que compramos el implemento equivocado. La pasta llega apelotonada en el fondo del termo a la hora del almuerzo y las milanesas con el pan rallado húmedo. El menú se convierte en una repetición constante y los chicos terminan comiendo siempre lo mismo.

Pero no se trata tan sólo de recopilar recetas “pediátricas” que nos salven. Es más bien un desafío que requiere ingenio y creatividad. Finalmente el objetivo es que nuestros hijos coman en el colegio y se alimenten bien. A falta de políticas superadoras –gubernamentales- que aconsejen a las escuelas y a los padres, buenas son las recomendaciones de los cocineros que lidian con este desafío diario.

Tal es el caso de la Juliana López May que asegura que “son varias las cosas a tener en cuenta. La forma en que se calentará la comida por ejemplo no es un tema menor.”  Las escuelas suelen brindar en los comedores, la asistencia de un horno microondas para que los chicos calienten sus viandas, pero no siempre los recipientes en que calentarán la comida son inocuos. “En general no está permitido llevar vidrio y calentar el Tupper en el microondas todos los días no está bueno”.

Claro que el menú dependerá de la época del año y siempre es bueno comer un plato calentito en invierno, pero Juliana recomienda tratar de preparar cosas que no necesiten ser calentadas a último momento: “Si va a ser un plato caliente lo ideal son los termitos que mantienen la temperatura.  Nada mejor que calentar, guardar, abrir y comer”.

Propone tomarse un tiempo para pensar el menú, respetar los gustos del niño y tratar de consensuar o más correctamente “hacerlos participar del armado del menú”, asegura que esta es la forma más efectiva. “Las opciones son muchas sólo hay que dedicarle un rato al tema”, asegura y sugiere algunas:

-Un sándwich con todo: huevo, tomate, lechuga, queso, pollo y fundamentalmente un buen pan, con distintas harinas y semillas para aportar fibras.

-Croquetas de vegetales y quinoa o harina integral.

-Bombas de papa con corazón de pollo o carne o quesos o verduras.

-Fritatas hechas con huevos y vegetales de estación

-Boios de verdura, o empanadas (preparaciones que permiten tener stock en el freezer)

Todo, todo casero, cuidando la selección de las materias primas y la variedad.

Para mi también es toda una novedad esto de las viandas. Mi hijo más grande comenzó este año a almorzar en el colegio y es todo un desafío. Voy viendo qué le gusta y qué prefiere no comer. La idea es que  la comida sea rica y no las sobras del día anterior.  Pueden ser vegetales en bastones: pepino, apio, zanahoria… tortilla de fideos, de verduras, omelettes, huevo duro… las frutas lavadas y cortadas para facilitarles y tentarlos, son ideales.”

Los envases de siliconas que se pueden llevar al horno son perfectos para hacer mini souffles o budincitos mezclando huevos, quesos, carnes y vegetales. Son fáciles de preparar y el resultado es muy bueno para tentar a los chicos.

La alimentación de los niños implica sin duda trabajo y dedicación, sobre todo en tiempos en que el fast food y las calorías dominan nuestra ingestas. Por eso es fundamental que los niños tomen un buen desayuno, aunque esto implique levantarse media hora antes. “No pueden ir al cole con la panza vacía y después atacar el kioskito de la escuela y llenarse con golosinas”. También se les puede mandar snacks que los tienten para los recreos: frutas secas, barritas de cereal de buena calidad, alfajores con algo de harina integral… “Estas cosas son más saludables, dan más energía y más sensación de saciedad…”, enfatiza Juliana.

Cada vez son más los niños que almuerzan en las escuelas, y las cifras sobre la obesidad infantil son alarmantes. Sin embargo no hay entes que se ocupen de los almuerzos escolares y la responsabilidad es de cada familia. El día a día y la dinámica de las familias en las ciudades dan cada vez menos espacio para atender esta problemática que se ha convertido en la nueva “pandemia” del siglo. Comer mejor es más caro que comer mal y demanda más tiempo producir mejor calidad de comida, pero la problemática amerita nuestra atención.

Juliana recomienda “tomarse el tiempo de anotar qué cosas funcionaron y cuáles no, y trabajar sobre eso. Llevar el registro lo hace más sencillo y a partir de ahí armar un menú. No desistir, seguir probando cosas nuevas, sino sólo terminan comiendo milanesas Y si es así, variar: hoy de pollo, mañana de cerdo y luego de vaca. Si el chico come y le gusta lo que le mandamos una se siente mejor como madre.”

Para ayudarnos con este desafío recomienda algunas de las recetas del libro que escribió con NIK, GATURRIQUÍSIMO La forma más saludable, nutritiva, práctica y divertida de cocinarle a tus hijos, Ed. Sudamericana. Aquí transcribo dos de sus recetas:

Receta 1

Bombas de papa y pollo (para 8 personas)

Ingredientes

1 pollo

verduras para el caldo (cebolla, zanahoria, puerro, apio, un diente de ajo y hojas de perejil)

6 papas grandes

2 huevos

Pan rallado

Huevos

Aceite de oliva

Harina c/n

Procedimiento

Quitarle la piel al pollo y hervirlo junto con las verduritas durante una hora.

Colar el caldo, reservar y picar las verduritas bien chiquitas.

Deshuesar el pollo con las manos.

Hervir las papas en el caldo del pollo hasta que estén cocidas. Retirar del cardo, hacer un puré, condimentar con sal y pimienta y agregar los dos huevos en crudo.

Condimentar el pollo desmenuzado y las verduritas picadas, más el perejil fresco picado.

Tomar con la mano una porción de puré, achatar con la mano enharinada. Colocar en el centro el la mezcla del pollo y cerrar con forma de bola.

Una vez lista todas las bombas, pasar por huevo y pan rallado.

Dorar en aceite de oliva hasta que estén bien crocantes.

Receta 2

Croquetas de espinaca y avena (para 4 personas)

Ingredientes

1 atado de espinacas

2 huevos

2 cucharadas de queso parmesano

2 cucharadas de avena extra fina

Sal y pimienta

Aceite de oliva

Procedimiento

Lavar las espinacas, quitarles el tallo y cocinarlas en abundante agua hirviendo por apenas unos segundos (blanquearlas). Colar, escurrir y picar groseramente.

En un bol, mezclar las espinacas con huevo, avena, parmesano, sal y pimienta.

En una sartén, colocar poco aceite de oliva y cocinar la mezcla de a cucharadas y dándole la forma de hamburguesa hasta que esté dorada de ambos lados.

La receta admite variaciones: acelga por espinacas y quinoa o harina integral para reemplazar la avena, entre muchas otras.

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