Cocina y negocios

Un blog de Mónica Albirzú

15 de octubre de 2013

Vino con Moderación

WIMEl interés por la moderación en la ingesta de alcohol surgió hace unos seis años en algunos países europeos. La iniciativa tomó forma y se lanzó en Bruselas en 2008. Las patrones de consumo de bebidas alcohólicas en la población más joven empezaban a tornarse alarmantes y las autoridades de salud de la Comunidad Europea pidieron a los productores vitivinícolas que ayudaran a buscar una solución.

Así nació Wine in Moderation (WIM) una asociación de vinicultores y bodegueros a la que ahora se incorpora Bodegas de Argentina (BA), primer país en sumarse fuera de la Comunidad Económica Europea. “Qué es esto del gusto por la moderación si nosotros lo que queremos es vender más”, así describió Juan José Canay, Presidente del BA, el primer impacto que tuvieron frente a la propuesta del WIM. Pero rápidamente comprendieron que el consumo responsable era “garantía de sustentabilidad”.

En cada uno de los 12 países que comparten esta iniciativa, el compromiso involucra distintos actores de la gastronomía, en buena medida porque el vino es una parte fundante de la gastronomía. José Ramón Fernández, Secretario General del CEEV –Comité Européen des Entreprises Vins- lo califica como “un intento genuino del sector para educar al consumidor, inculcar responsabilidad por una necesidad de Salud pública”. Según explica “el vino no era el principal foco del problema con el alcohol pero nos pidieron ser parte de la solución debido a nuestra llegada a los distintos sectores”. El vino convoca distintos actores y eso favorece el alcance del objetivo: bodegueros, periodistas gastronómicos, sommeliers, escuelas de cocina, empresarios de la restauración, enólogos y bartenders.

Acordar con el criterio de moderación en el consumo no era suficiente para el éxito de la campaña. Resultaba fundamental realizar una acción con resultados comprobables y determinar parámetros de consumo. La Asociación debió elaborar un mensaje común sobre el concepto consumo moderado, transmitir ese mensaje, desarrollar un código de conducta y transmitir la información acerca de los niveles de riesgo frente al consumo desmedido.

¿Cuánto es mucho?

Cuando uno conoce la manera correcta en el consumo, resulta más complejo hacerse el distraído. Estos parámetros cuantitativos aclaran las pautas de un consumo responsable:

-La unidad de bebida (UB) posee 10 gramos de alcohol puro y equivale a 100 ml de vino/espumante de 13% de graduación alcohólica.

-Consumo de hasta 2 unidades de bebida al día para las mujeres.

-Consumo de hasta 3 unidades de bebida al día para los hombres.

-No más de 4 unidades de bebidas en ocasiones especiales (reuniones/fiestas).

-Debería evitarse el consumo durante el embarazo, cuando se toman medicamentos o cuando se manejan máquinas.

-El consumo de vino requiere madurez: los menores de 18 años no deben beber alcohol.

-Evitar beber cuando se vaya a conducir.

-El vino está hecho para acompañar alimentos.

-Intercalar con agua cada ingesta de vino.

Pero los Wine in Moderation buscan además que se trate de algo filosófico: la moderación en tanto calidad en el consumo. Para lo cual proponen “conozco el producto que estoy consumiendo para disfrutarlo de una manera sabia. La idea no es que dejen de consumir vinos sino que lo hagan mejor”, explica Ramón Fernández.

El ingreso de Bodegas de Argentina al WIM suma al quinto productor mundial de vino y al noveno país exportador de esta bebida, a este esfuerzo de Responsabilidad Social encarado inicialmente por los europeos. Los neocelandeses, los australianos y los chilenos, seran probablemente los próximos actores de la industria del vino que busquen incorporarse a esta propuesta, que con la Argentina ha dejado de ser local.

Más info

www.bodegasdeargentinaac.com

www.wineinmoderation.eu

 

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