Cocina y negocios

Un blog de Mónica Albirzú

29 de enero de 2015

Gran performance argentina en el Bocuse d’Or

Bocuse -mentonLos concursos suelen representar grandes desafíos. Pero cuando se trata del Mundial de gastronomía la prueba es mucho mayor. Emiliano Schobert sabía perfectamente a qué se enfrentaba cuando decidió postularse para el Bocuse d’Or. Y lo sabía porque se puso a prueba durante casi diez años para llegar al reconocimiento que obtuvo ayer. En la ciudad de Lyon, Francia recibió el Premio a la Mejor Promoción del Torneo (Prix Meilleure Promotion) y el puesto 15 entre los 24 participantes.

“Emiliano -dicen algunos de sus colegas– es un animal de torneo. Trabaja, trabaja, trabaja, practica, practica y practica y no afloja”. Ese tesón lo llevó a intentarlo una y otra vez durante una década en la que cada dos años ponía a prueba sus habilidades.

Desde el 2009 el Bocuse d’Or tiene respaldo local en la Academia Nacional Bocuse d’Or Argentina, reconocida por el Comité Bocuse d’Or Francia y que fue conformada por cocineros locales, muchos de los cuales compitieron años atrás en el torneo: Darío Gualtieri (1999), Diego Gera (2001), Martín Molteni (2003), Emiliano Sabino (2007) y Juan Pedro Demuru (2011).

Los candidatos deben sortear primero un concurso local, competir a continuación en el concurso Copa Azteca, en México, por una de las tres plazas disponibles para la región Latinoamericana. Ese recorrido realizó Schobert antes de enfrentar la final del concurso culinario de mayor reconocimiento entre los profesionales gastronómicos a nivel mundial, en el que se miden 24 países cada dos años.

En una entrevista concedida a Clarín poco antes de partir rumbo a Francia, Emiliano relató que “todo esto empezó en 2003, cuando lo conocí a Darío Gualtieri. Fue el primero que participó y me transmitió que estaba buenísimo ir a cocinar ante los mejores del mundo. Me pareció un objetivo distinto, y ahí arranque“.

El concursante argentino participó previamente en los torneos de 2003, 2005, 2007, 2009, 2011 y 2013, tiene 40 años y es padre de tres hijos. Estudió cocina profesional en Celia Escuela Gastronómica de Córdoba, trabajó en el Hotel Llao Llao y hoy desde Bariloche dirige El Obrador Escuela de Arte Culinario, donde se dedica a la formación gastronómica.

Esta nueva edición del concurso que lleva el nombre del chef Paul Bocuse, convocó en la Argentina más voluntades y apoyo. El chef argentino de dos estrellas Michelín, Mauro Colagreco, jurado del torneo, se sumó a la apuesta y brindó un lugar en su restaurante Mirazur (Menton, Francia) para las prácticas previas a la contienda. La gastronomía local reconoce la importancia de mostrar al mundo los profesionales que hay en el país y Emiliano Schobert estuvo a la altura del desafío.

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