Cocina y negocios

Un blog de Mónica Albirzú

23 de noviembre de 2011

De coleccionistas, corchos y vinos de guarda

La sensación era la de estar en presencia de un momento único. Pablo Sánchez, Enólogo de Bodega Catena Zapata, no podía creer lo que tenía entre manos. La botella del 63 aparecía frente nuestros ojos en un estado inmejorable: guardada en su caja original, envuelta en papel blanco, con la estampilla de un verde inglés intacta, la etiqueta envolvente con la reproducción de una pintura de Carlos Alonso, la botella numerada y de 700 cm cúbicos (propio de la época). A Pablo Sánchez le costaba ocultar su emoción: “Ante todo, permítame decirle que para mí es un honor que nos haya traído esta botella”.

Y es que Santiago, el coleccionista de este Saint Felicien Cabernet Sauvignon de 1963, confesó “es la última botella que nos queda. Eran del padre de mi mujer que tendría 10 o 12 botellas, pero ahora queda sólo ésta”. La del 63 fue la primer cosecha de Saint Felicien y la primera vez que se elaboraba en nuestro país un varietal, vino del que lamentablemente Catena Zapata no conserva ninguna botella en su archivo. Seguir leyendo…