Cocina y negocios

Un blog de Mónica Albirzú

13 de abril de 2012

El foie gras y la imposibilidad de ser políticamente correctos

Hay quienes aseguran que todo sibarita que se precie debiera comer foie gras por lo menos una vez al año. Esta pieza, de consistencia aterciopelada, que conquista intensamente nuestras papilas, y se desliza por la boca con una sensación inigualable, es claramente uno de los manjares más controversiales de las artes culinarias.

El hígado graso de oca, pato o ganso (foie gras) se obtiene por el cebado de dichas aves, proceso que requiere la alimentación forzada de las mismas. Esta alimentación va en aumento conforme pasan los días, hasta obtener el tamaño indicado de este preciado ”oro rosado”. Tal procedimiento, que para muchos es una práctica bárbara, encuentra en los franceses sus más acérrimos defensores. En  tanto que en la Argentina, como en otros 15 países, su producción se encuentra prohibida desde el 2003, por una resolución del SENASA (Resolución 413/2003) donde se la categoriza de “metodología aberrante”. Seguir leyendo…